
El cómic surgido de la residencia Horizonte Entre Manos propone una reflexión sobre la creación y el arte de narrar en comunidad.
✍🏽📚 En esta entrevista, Diego Zhaken (Bogotá, 1990), historietista participante de la residencia artística Horizonte Entre Manos en 2025, comparte su experiencia de acercamiento a los panoramas del cómic en Colombia y Chile. En su obra más reciente, Horizontalidad, Zhaken traduce datos del sector en ideas, imágenes y relato. Su proceso partió del análisis de información para construir una pieza de no ficción y cómic documental que reflexiona sobre las condiciones de la creación en la región.
El cómic, que fue uno de los resultados de la residencia, plantea un mensaje esperanzador sobre la posibilidad de vivir de la creatividad, tejer conexiones significativas y fortalecer la comunidad artística como base para el crecimiento digno y sostenible del cómic latinoamericano.
Entreviñetas: ¿Quién eres y por qué aplicaste a la residencia?
Zhaken: Soy autor de cómics, dibujante, ilustrador y diseñador gráfico. Apliqué a la residencia porque me interesaba conocer más sobre el sector del cómic en Colombia. Y el tipo de cómic al que apuntaba la convocatoria, como uno de sus resultados, se relacionaba con lo que había estado explorando los últimos años, que es este cómic de no ficción o el cómic documental. Entonces siento que todo encajaba muy bien con lo que quería hacer.
E: Cuéntanos sobre tu recorrido y lo que hiciste en la residencia.
Z: La residencia se desarrolló entre Colombia y Chile a partir de un mapeo del sector del cómic en ambos países. Mi participación consistió en visitar algunos de los lugares que hicieron parte de ese mapeo, especialmente fuera de Bogotá, para conocer de cerca los procesos que participaron y las distintas miradas que existen sobre el cómic como arte, como disciplina y como agente de cambio cultural.
La idea era poder llevar esa experiencia a Chile y compartirla desde una mirada conjunta. Más que hacer una comparación entre los dos países, se trataba de entender qué está pasando con el cómic en nuestros contextos. Y siento que, en muchos sentidos, lo que ocurre en ambos lugares es muy parecido.
E: ¿Qué es Horizontalidad y cuál era la idea que querías explorar con este cómic?
Z: Bueno, Horizontalidad es el cómic que resultó de la experiencia. Es el análisis que hice a partir del documento de mapeo que recibí y de todos los datos que surgieron de las encuestas, los talleres y las distintas acciones sectoriales de la iniciativa A Mano Alzada. Terminé nombrándolo así porque una de las principales conclusiones a las que llegué fue que las formas jerárquicas de concebir las industrias y también el arte hacen que el mundo no se transforme realmente.
Sí, esas estructuras permiten que existan personas que vivan del arte en sus distintas disciplinas, la música, el baile, la escultura o el cómic, pero, desde mi mirada, la verdadera transformación que puede generar el arte es cambiar la forma en que nos vinculamos como sociedad.
Pensar la horizontalidad es entendernos como pares, como personas que construyen en conjunto. Creo que esa perspectiva puede generar cambios que nos beneficien como seres humanos, como cultura y como sociedad.
Y esa misma idea estuvo presente en el intercambio con Chile: más que establecer comparaciones entre países, me interesaba encontrar los puntos en común y comprender qué compartimos en nuestras maneras de hacer y vivir el cómic.

Fragmento de Horizontalidad
E: ¿Con qué te gustaría que se quedaran las personas después de leer Horizontalidad? ¿Qué reflexión o mirada te gustaría despertar en quienes se acerquen a este cómic?
Z: Creo que un aspecto muy importante del cómic, y algo que valoré mucho de toda la residencia, es que se apostara por comunicar lo que estaba ocurriendo a través del mismo lenguaje del cómic. Me gustaría que eso despertara el interés de las personas por acercarse a estos resultados.
Lo que plasmo aquí es una mirada muy subjetiva. Es mi forma de interpretar todo lo que surgió de ese proceso, pero justamente esa subjetividad también busca poner sobre la mesa qué considero importante al analizar los resultados del mapeo del cómic en Colombia.
Más allá de los datos o de las historias de vida, me interesa que el lector pueda pensar esas apuestas de vida desde ideas como la libertad y la transformación, y no únicamente desde indicadores como el crecimiento económico o la formación de públicos.
E: Aunque Horizontalidad parte de un diagnóstico muy realista sobre el sector del cómic y sus dificultades, al final deja una sensación de esperanza. ¿Por qué decidiste abordarlo desde esa mirada? Y, de paso, ¿qué le dirías a quienes hoy hacen cómics o arte y atraviesan momentos de duda sobre si vale la pena seguir?
Z: Sí, fue una decisión intencional. Quise que el relato terminara con un tono más esperanzador porque siento que es muy fácil caer en el pesimismo, en el sinsentido o en distintas formas de renunciar. Y no lo juzgo, porque creo que todos podemos pasar por ahí.
Lo que me interesaba era proponer una esperanza, sobre todo frente a la posibilidad de vivir el arte. No solamente desde la idea de que el arte puede darnos un sustento económico, sino también de que puede darnos paz interior y un sentido de vida.
También quería recordar que eso no se construye únicamente a través del arte. Se construye en los vínculos, en la manera en que nos pensamos como sociedad y en las relaciones cercanas que cultivamos.
Ahora que lo pienso, no sé si lo llamaría optimismo. Tal vez lo llamaría aprender a navegar: seguir encontrando aquello que nos da felicidad y sentido, incluso cuando el mundo parece recordarnos todo lo contrario. Para mí, de eso se trata: de sembrar pequeñas semillas de alegría y, si se quiere, de transformación.
E: Después de todo este recorrido entre Colombia y Chile, ¿con qué te quedas? ¿Cómo sientes que esta experiencia transformó tu mirada y qué sigue ahora para ti?
Z: Me quedo, sobre todo, con las amistades. Es algo que siempre valoro mucho de las residencias y, en general, de los espacios que se crean alrededor del cómic y del arte.
También me llevo muchos aprendizajes y la intuición de que sí es posible encontrar un equilibrio entre vivir del arte y hacerlo de una manera digna.
Y, sobre todo, me queda la esperanza de que el cómic va a seguir creciendo y llegando a más personas, tanto en Colombia como en otros lugares del mundo. Esa es una idea con la que termino este recorrido y que también me anima a seguir creando. ✏️

Horizonte Entre Manos es una apuesta de colaboración entre organizaciones y territorios para fortalecer vínculos, tender puentes entre escenas editoriales vivas, diversas y potentes, e intercambiar saberes, prácticas y experiencias. Desde Colombia y Chile, esta iniciativa contribuye a consolidar y expandir estos ecosistemas para que sus obras lleguen a más lectores en América Latina y el mundo.
📍La iniciativa Horizonte Entre Manos, liderada por Entreviñetas y la Cooperativa Gráfica Chilena, fue impulsada por la convocatoria Cultura Latinoamérica 2024 de la Fundación SURA y Latimpacto. Como parte de este proceso, la residencia artística realizada en 2025 contó también con el apoyo de la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín, la Muestra del Libro Autogestionado de Pereira — MULA, la Muestra de Cómic Sin Fronteras, la Asociación Rotundo Vagabundo, SALAestrecha, el Museo Juan del Corral, el colectivo ZigZay, y la Bibliolancha de Quemchi, en Chiloé.
La publicación de Horizontalidad y el acceso de Zhaken a los datos del mapeo del sistema del cómic colombiano fueron posibles gracias a A Mano Alzada, iniciativa apoyada por el FIDC de la UNESCO, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Biblioteca Nacional de Colombia.